Esto que voy a contaros es una leyenda jíbara. (pueblo amerindio)
Los jíbaros no conocían el fuego y se comían crudos los porotos, la yuca, las aves y los peces. Tampoco podían alumbrarse por las noches. Pero había un hombre que si tenía candela, aunque no se sabe cómo. Se llamaba Taquea.
Una vez, su mujer se fue a recoger tubérculos y, de regreso, encontró en el suelo del camino un pájaro quinde (un colibrí), que estaba mojado y no podía volar. La mujer se compadeció del animal y se lo llevó a la casa.
Para calentarlo, lo acercó a las llamas: el quinde sacudió las alitas en la ceniza caliente y, sin querer, empezaron a arder las plumas de su cola y echó a volar.
Se posó en un tronco seco del bosque y allí dejó las llamas para los jíbaros, que salieron corriendo de sus chozas y cada uno tomó su parte y se la llevó a su casa. Así comenzaron a cocinar los alimentos, a alumbrarse de noche y a tejer historias alrededor de una fogata. Por eso, el quinde tiene en la cola un destello de fuego.
El pájaro que trajo el fuego
582 VisitasDiciembre 29th, 2007 ·
Categoría: Leyendas y Mitos




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