Si tenemos la oportunidad de ver un arco iris junto con otra persona y empezamos a decir los colores que somos capaces de ver, veréis como es muy complicado coincidir, pero ¿Por qué?.
Los tradicionales siete colores del arco iris no son siete, sino los que decida el espectador: quien no esté acostumbrado a distinguir los diferentes tipos de amarillo o azul verá una gama inferior, pero otra persona acostumbrada a distinguir entre varias tonalidades muy próximas las encontrará en el arco iris de la misma manera que un oído educado puede distinguir mejor los diferentes instrumentos de una orquesta no porque reciba más información de las ondas sonoras, sino porque sabe interpretarlas.
Un año de vida de un perro no equivale a siete años en la vida de una persona como mucha gente cree. Las proporciones del ciclo de vida canino son completamente diferentes a las del ciclo humano:
Los primeros tres meses equivalen a cinco años de un ser humano; a los seis meses alcanza un nivel equivalente al que alcanza el humano con diez o doce años; cuando cumple un año está en la fase de la adolescencia de los humanos, unos 16 años; con dos años el perro es un joven adulto como lo es el humano de 24 o 25 años, y desde el momento en que cumple seis años ya sí que se puede simplemente multiplicar por seis o siete su edad para equipararla a la humana.
El grito de Tarzán no era fruto de ninguna voz prodigiosa, ni de la de su principal usuario, Johnny Weissmuller (1.904-1.984), ni la de nadie, sino una combinación de varios sonidos que incluían la propia voz del actor, una nota alta cantada por una soprano y el aullido de una hiena reproducidos en una cinta corriendo en dirección inversa.
Para los que no conozcáis el término <<falacia>>, os diré que significa engaño o mentira. Esta categoría “Mentiras y Falacias” se encargará de desvelar todas las historias que hemos visto normales a lo largo de los siglos y que en realidad no tienen ni pies ni cabeza.
El ladrido del perro
Este animal salvaje en sus orígenes, poco a poco fue domesticado por el humano para hacer mejor la convivencia entre ambas especies. Después de muchos siglos de unión humano-perro, pensamos que cuando un perro ladra, se está comunicando con otro de su especie o simplemente está alertando de algo. Pero, ¿es esto cierto?.
En estado salvaje los perros no ladran. Sólo los que han tenido contacto con los humanos lo hacen. Lobos, zorros, perros salvajes y otros cánidos hacen otros ruidos como aullar, gruñir o gemir. El motivo por el cual los perros domésticos ladran no está claro pero se sospecha que es una imitación del habla humana, por lo que, desde el punto de vista del perro, quienes ladran son los humanos y él simplemente se adapta a las circunstancias.